Donde tú lees ‘bodeguita de Viñaspre’, yo leo palabras invisibles. Leo sacrificio, formación, viajes, aventuras, diversión, un viejo sueño plantado en Yécora. Leo Rioja Alavesa, juventud, vínculo familiar. Leo coraje. Valentía leo.
Enrique Jalón ha pasado años absorbiendo conocimiento y experiencias en Australia y California, en Francia e Italia. Hace cinco años tenía un futuro prometedor, si bien aún no sabía dónde. Hasta que volvió a su Yécora natal. Hoy tiene familia, bodega, tiene vinos… y, a pesar de la Pandemia global, un mar de esperanza en su corazón.
Como tantos otros, persigue el talento de las viñas, queriendo obtener de ellas las mejores uvas para transformarlas en el mejor vino. Pero él no se detiene ahí, pues sabe que la comercialización del vino conlleva comunicación y marketing.
De momento, se estrenó en el mercado a finales de 2019 -hace ahora 14 meses- con una añada, la primera, que ya tiene vendida en España. El siguiente capítulo será la exportación a Estados Unidos y Australia. Todo a su tiempo. Ahora se trata, cómo no, de resistir contra estos tiempos inciertos.
Perseguir tu destino
He llegado con sus indicaciones a la bodeguita alquilada que tiene en Viñaspre, más allá de Lanciego. A la entrada, en lo que parece un gran almacén con unos nuevos depósitos de hormigón, todo está ordenado y bien dispuesto. Acierto al imaginar que su querida madre lo ha preparado para que el periodista lo contemple con sus mejores ojos.